Recursos Naturales
Parque natural
Ria Formosa es un área protegida y parque natural oficialmente declarado como tal mediante el Decreto Ley n.º 373/87, de 9 de diciembre de 1987. Los humedales de Ria Formosa revisten una importancia capital como hábitat de numerosas especies de aves limícolas. Además de la relevancia y significación ornitológica que le otorga su condición de santuario invernal para estos animales, Ria Formosa proporciona refugio y alimento a varias especies acuáticas y migratorias y constituye asimismo una región de gran interés botánico, principalmente por sus zonas de matorrales esclerófilos y vegetación marismeña y dunar, que deben ser preservadas. El área protegida comprende territorio de los municipios de Loulé, Faro, Olhão, Tavira y Vila Real Sto. António, y cuenta con una superficie total de aproximadamente 18 400 ha.
Protección y educación
La preservación del medio ambiente es un aspecto al que los promotores de Quinta do Lago han venido dedicando especial atención desde el principio. Al objeto de mantener el delicado equilibrio ecológico de la zona, se ha implementado una estricta política de protección ambiental que limita la edificación al 8% de la superficie total del resort. Las viviendas, además, han sido cuidadosamente integradas en el entorno natural circundante, ya sea junto a un lago, ocultas entre bosques o al pie de los campos de golf, y nunca sobrepasan los dos pisos de altura.
Quinta do Lago, SA ha asumido un papel de agente activo en la educación y sensibilización de la comunidad, promoviendo actividades y eventos entre los usuarios, los constructores y, sobre todo, los más jóvenes. El principal objetivo de estas medidas es concienciar a las personas acerca de la necesidad de proteger los recursos naturales.
Senderos naturales
Además de la fauna residente, centenares de especies raras, algunas de ellas amenazadas, habitan en Quinta do Lago o utilizan esta región para nidificar o para alimentarse y descansar en sus rutas migratorias. Con el fin de proporcionar información a propietarios y visitantes, Quinta do Lago ha creado dos senderos naturales gracias a los cuales se pueden observar varias especies y compartir con las diferentes formas de vida de la zona inolvidables momentos de gran belleza natural, tanto al amanecer como bajo la cálida y mística luz del atardecer.
Sendero de Quinta do Lago
Este itinerario tiene una duración aproximada de 40 minutos (ida y vuelta).
El sendero de Quinta do Lago fue creado para aquellos visitantes que estén particularmente interesados en la flora de la zona, dividida en dos ecosistemas diferenciados: el arbustivo y el marismeño. La ruta tiene una extensión de aproximadamente 2,3 km, así como dos puntos de parada con paneles informativos ilustrados en portugués y en inglés. Además, dispone de señalización propia a base de postes con una raya de color naranja.
Sao Lourenco
El tiempo necesario para completar este itinerario es de aproximadamente 1 hora.
El sendero de São Lourenço ha sido especialmente concebido para familiarizar al visitante con dos tipos de humedal: las marismas y los lagos de agua dulce; al término del itinerario, además, se pueden admirar unos tanques de salazón que datan de la época romana. Este itinerario tiene una longitud total de aproximadamente 3,2 km, dispone de varios puntos de parada y cuenta con una señalización específica a base de postes pintados con una raya azul. A lo largo del recorrido también hay varios paneles informativos ilustrados con textos en inglés y portugués. El sendero tiene el mismo trayecto en la ida que en la vuelta (entre el aparcamiento de la playa y las ruinas romanas), por lo que le recomendamos que aproveche el camino de regreso para echar una ojeada más atenta al entorno. Se sorprenderá de la cantidad de detalles que pasó por alto en la ida.

